¿Te has preguntado alguna vez con quién chatea tu hijo —o tú mismo— en Roblox? La preocupación es real. En plena era del metaverso y las plataformas sociales donde niños y adultos conviven entre píxeles, la seguridad digital escala como prioridad absoluta para creadores y padres. Y ahora, Roblox da un salto radical para proteger sus entornos: desde 2026, la verificación de edad a través de reconocimiento facial será la llave para romper (o abrir) el silencio en los chats.
Un cambio de reglas: adiós al anonimato en el chat
Roblox, el gigante de los mundos virtuales, ha trazado un antes y un después en la industria. A partir de enero de 2026, todos los usuarios tendrán que demostrar su edad mediante un escaneo facial —sí, un simple selfie— si quieren acceder a las funciones de chat. Un movimiento que busca frenar el cruce de mensajes entre menores y adultos desconocidos, ese gran temor sobre el que gravita el debate de la seguridad infantil en internet.
La compañía ya ha puesto en marcha un periodo voluntario de pruebas en países como Australia, Nueva Zelanda y los Países Bajos, con la mira puesta en extender esta exigencia, incluyendo España y Latinoamérica, a comienzos de año. Pero lo que parecía ciencia ficción ya es realidad: tu cámara será tu pasaporte social en Roblox.
Así funciona la estimación de edad facial: privacidad y tecnología de la mano
¿Y cómo funciona este sistema? Nada de pedir el DNI ni de complicarse con procesos lentos: basta con que el usuario suba un selfie a través de la app y en cuestión de minutos —o segundos— una IA desarrollada por un proveedor externo calcula si el usuario tiene más de 13 años. Todo el proceso, según la empresa, está pensado para blindar la privacidad: las imágenes se procesan solo para la verificación y después se eliminan al instante. No hay almacenamiento de datos ni bases secretas en servidores. Y sobre todo, recalcan que la verificación es “voluntaria”… aunque sin selfie no habrá chat posible ni herramientas de comunicación.
La gran novedad: grupos de chat por edad
La revolución viene no solo en cómo verifican, sino en qué hacen con esa edad: una vez identificado el rango, Roblox segmenta a los usuarios en grupos más acotados, como menores de 9 años, de 9 a 12, de 13 a 15, de 16 a 17, de 18 a 20 y adultos mayores de 21. Solo podrán chatear entre sí los que estén en el mismo grupo o en grupos cercanos. Si tienes 12 años, olvídate de hablar con alguien de 16. La idea es poner barreras automáticas entre generaciones, reduciendo al mínimo el contacto inadvertido entre adultos y menores.
En el caso de los menores de 9 años, el chat dentro de los juegos viene desactivado desde el inicio. Solo un padre o tutor, usando controles parentales, puede desbloquearlo. Y si tienes menos de 13, el chat fuera de los juegos de Roblox será misión imposible.
¿Y si quiero hablar con mi hermano mayor? Las “conexiones de confianza”
Aquí es donde Roblox añade un matiz humano: si el sistema detecta que se trata de relaciones familiares —hermanos, padres, cuidadores— es posible habilitar chats cruzados entre grupos, siempre y cuando ambos hayan pasado la verificación facial. Una solución que intenta balancear el control con la vida real, porque no todo es blanco o negro entre familiares.
Protección integral: enlaces bloqueados y cero imágenes en el chat
La plataforma no se detiene ahí. Pronto, los usuarios también necesitarán verificar su edad para poder abrir enlaces a redes sociales en perfiles, comunidades o páginas de experiencia dentro del juego. ¿Motivo? Frenar la exposición a contenidos, enlaces o propuestas riesgosas fuera del ecosistema Roblox.
Además, desde el próximo año, los creadores tendrán prohibido compartir cualquier enlace social dentro de sus juegos. Las reglas también afectarán a la colaboración en Studio, el editor de Roblox: solo usuarios de grupos de edad similares podrán trabajar juntos, salvaguardando la interacción también detrás de bastidores.
Y una aclaración crucial: ningún chat está cifrado, pero sí monitorizado por sistemas avanzados de IA para detectar mensajes inapropiados o actitudes sospechosas. Se prohíbe, de forma tajante, compartir fotos o vídeos en las conversaciones.
Un nuevo estándar para la industria del gaming
Roblox lidera, y con esta apuesta se convierte, como presume la compañía, en la primera gran plataforma que exige verificación facial para chatear online. Un paso polémico. Pero tal vez necesario. ¿Un aviso a navegantes para el resto del sector? Seguramente. Para padres y gamers, el mensaje es claro: la diversión y la comunidad no pueden estar reñidas con la seguridad, y la identidad digital será cada vez más personal… y visible.
Dejar atrás el anonimato absoluto nunca fue tan inevitable en la era del juego global.




