¿Un robot que aspira, friega, mapea y hasta se limpia solo mientras tú ves una serie? Suena a ciencia ficción, pero esa es exactamente la apuesta de Roborock con su flamante Qrevo Curv 2 Pro, una revolución portátil que parece salida del futuro… y que, por muy loco que suene, estará disponible este otoño. Los nuevos lanzamientos llegan para transformar la higiene doméstica en un acto (casi) invisible. ¿Vale la pena este salto tecnológico o solo añade más gadgets a la “jungla” del hogar conectado? Veamos qué tiene de especial este ejército robotizado de limpieza con sabor a vanguardia europea.
Qrevo Curv 2 Pro: el robot aspirador que desafía cualquier suciedad
Con un nombre que ya suena a bólido, el Qrevo Curv 2 Pro es la última joya de Roborock, y viene preparado para dar guerra a fondo. Lo primero que llama la atención es su potencia: hablamos de 25.000 pascales, algo así como tener un mini huracán domado limpiando alfombras, moquetas, parquet y cualquier superficie desafiante. La tecnología HyperForce no solo es marketing: hace que las pelusas, pelos y hasta el polvo más invisible sean historia.
Pero el músculo no termina ahí. Su chasis AdaptiLift le permite elevar su cuerpo y acceder a zonas altas o superficies de hasta 3 centímetros —sí, las alfombras mullidas ya no son fortaleza inexpugnable. De la mano van sus ruedas omnidireccionales, que se deslizan con una agilidad a prueba de patas de mueble… o de la mesa del salón.

¿Manchas rebeldes? El doble giro de su sistema de fregado pone las cosas difíciles al café reseco o a la salsa que se resistió a la cena de anoche. Alcanza una presión de fregado de 12 N y las mopas giran hasta 200 revoluciones por minuto. Como si tuviera manos propias, vaya. Para los bordes y esquinas, el cepillo FlexiArm Arc y el fregado de perímetro garantizan que el polvo no encuentre refugio ni en el último rincón.
¿Pelos de mascota? Olvídate de atascos. El rodillo DuoDivide viene con sistema antienredos capaz de con pelos de hasta 40 cm. Y todo en un cuerpo finísimo —menos de 8 cm de grosor—, que se desliza bajo camas y sofás donde otros robots ni sueñan llegar.
El sistema RetractSense de navegación, impulsado por LiDAR y una IA de obstáculos hipersensible (reconoce más de 200 objetos, desde calcetines hasta gatos juguetones), hace que su ruta sea precisa como un GPS… pero dentro de casa. Además, reconoce espacios abiertos, escanea a 360 grados y retrocede con estilo cuando detecta una mesa baja. Figura ágil donde la mires.
La guinda está en su base 3.0 Higiene+, que lava la mopa con agua a presión (a 100 grados, sí: económico y fulminante contra el moho), seca con aire caliente y mantiene a raya olores y bacterias. Aquí el polvo desaparece solo: hasta siete semanas entre vaciados, gracias a la función de autolimpieza. Todo esto lo puedes orquestar desde tu móvil o solo pidiéndolo por voz. ¿Compatible con Matter y asistentes inteligentes? Desde luego.
¿Precio? Nada barato: 1.299 euros. Pero si buscas “hogar sin esfuerzos”, puede ser la inversión soñada.
F25 Ultra: la aspiradora de mano que lucha contra ácaros y gérmenes
Entre las novedades, la Roborock F25 Ultra se desmarca como compañera portátil y todoterreno. Aquí la clave está en una combinación única: limpia tanto en seco como en húmedo, y suma una función de vapor a 150 grados que elimina el 99,99% de bacterias y alérgenos. El modo WaveFlow también ataca la grasa con agua caliente, mientras que sus 22.000 Pa ofrecen una succión potente para el temido polvo doméstico.
Entre las aportaciones técnicas: el diseño FlatReach 2.0 hace posible meterse bajo sillones (12,5 cm de altura y giro a 180 grados), y su sistema SlideTech 2.0 garantiza un manejo suave y preciso gracias a dos motores inteligentes por rueda. También presume de un rodillo autolimpiante, cuchillas tipo “diente de tiburón” para evitar enredos y sensor DirTect que regula automáticamente la fuerza de limpieza según la suciedad. Sin olvidar el dispensador automático de detergente: 30 días de limpieza sin recargar. Su precio: 799 euros (disponible en octubre).
Roborock H60 y H60 Hub: eficiencia y autonomía para cada casa
¿Prefieres algo ligero y flexible? Entra la gama H60 y la variante H60 Hub, pensadas para maximizar la autonomía y la versatilidad en diferentes entornos. Sus bolsas de polvo alcanzan hasta 3 litros (100 días de uso los modelos Ultra y Pro; 2 litros para el Hub, arriba de 60 días). La potencia no se queda atrás: hasta 210 AW y casi hora y media de limpieza para los más premium.
El tubo flexible se dobla hasta 90 grados, perfecto para esos rincones olvidados debajo del sofá. Y la gran novedad de la base Hub: solo 10 segundos enchufada y el polvo desaparece. Precios: desde 350 euros para la H60 (en España), y la versión Hub sube a 500 euros.
Zeo X: la lava-secadora que convierte el lavado en ciencia avanzada
Cerrando el círculo, Roborock lanza su Zeo X, una lava-secadora ultradelgada y elegante. Merece aplauso el panel táctil invisible GloScreen, que se funde con la puerta y solo se ilumina cuando hace falta. Capacidad generosa: 11 kg para lavado, 6 kg para secado. Incluye la tecnología Zeo-cycle, que seca con suavidad (50 °C o 37 °C para prendas delicadas) mediante absorción molecular, cuidando las fibras al máximo.
En modo lavado, la espuma FineFoam penetra hasta lo más profundo de los tejidos, gracias a un algoritmo inteligente que ajusta cada parámetro: agua, detergente, temperatura y hasta el baile del tambor, cuidando las prendas delicadas mejor que la mayoría de humanos. Los modos Sanitize y Anti-Allergen ponen la guinda a una máquina ideada para quienes sufren alergias o valoran la higiene al detalle. Precio de salida: 1.499 euros, disponible pronto en cierto mercados de la Unión Europea.
¿Conclusión? El futuro de la limpieza se escribe con “robótica”
Roborock apuesta fuerte y pisa el acelerador en un sector que parecía ya saturado. ¿Es el fin de las limpiezas maratonianas en casa? A este ritmo, todo indica que sí. Limpieza autónoma, inteligencia artificial y diseño premium que, de momento, tienen su precio. Pero si los robots aspiradoras fueron ayer promesa… hoy son (casi) rutina doméstica. Y mañana —nadie lo dude—, los humanos solo recordaremos qué era barrer viendo pelis antiguas.




